¿Qué son las Luces de Terremoto?

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Ayer por la noche medio México fue sacudido por un sismo de magnitud 7.1  a 11 Kilómetros al suroeste de Acapulco. Sumado al susto por el movimiento y la posibilidad de que algún edificio se derrumbase, muchas personas comenzaron a reportar el avistamiento de luces en el cielo, semejantes a relámpagos pero con tonalidades azules.   

 

Este fenómeno es conocido comúnmente como Luces de Terremoto y se conoce desde hace más de 170 años cuando fue reportado por primera vez a mediados del siglo XIX por los primeros sismólogos de la historia.

 

Las luces de Terremoto pueden tomar formas y colores diversos, siendo comúnmente reportadas como llamas azuladas que salen del suelo, llegando a alturas de 200 metros en periodos de tiempo que pueden ser de varios minutos.

 

La manera en la que estas luces se producen ha llevado a los científicos a crear diversas hipótesis que incluyen alteraciones del campo magnético terrestre o la existencia de materiales piezoeléctricos responsables por este efecto.

 

Sin embargo, las últimas investigaciones sugieren que el estrés al que se someten las rocas debido a las fuerzas ocasionados por los movimientos tectónicos pueden ser los responsables. 

 

El primer efecto ocasionado en ciertos tipos de rocas ígneas ante esta situación es convertirlas en semiconductoras, un tipo de material que conduce o no la corriente eléctrica bajo ciertas condiciones. Lo anterior genera la existencia partículas con carga eléctrica  que se pueden mover entre las rocas alcanzando grandes distancias, produciendo polarización, esto es, una distribución de cargas positivas y negativas en los extremos del objeto en cuestión. El clásico experimento del globo que se frota en el cabello y que atrae luego trozos pequeños de papel es un ejemplo de polarización.

 

Una carga por sí sola genera algo que llamamos campo eléctrico, una red invisible a través de la cual las cargas eléctricas interactúan. En nuestro caso todas las cargas que se han ocasionado durante el sismo generarán capas de roca cargadas que producirán campos eléctricos suficientemente fuertes (por lo menos en el lugar) para provocar un tipo de descarga llamada efecto corona, la cual está relacionada con la emisión de luz visible. 

 

Todas estas condiciones provocan que las rocas se comporten como un plasma, un estado de la materia donde ciertas partículas de una sustancia poseen carga y alta conductividad eléctrica.

 

Debemos ser conscientes que este proceso ocurre bajo condiciones específicas y en periodos demasiado cortos (recuerda que un sismo puede durar solo segundos) lo que provoca una gran inestabilidad en el recién creado plasma, dando como resultado algo que llamamos ruptura dieléctrica. ¿Y esto qué significa? Un dieléctrico es la manera fifi que los físicos le damos a los aislantes, esos que no permiten el paso de cargas eléctricas, como los guantes que usan los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad para trabajar con cables de alta tensión cuando se va la luz. Pero, como todo, los dieléctricos tienen un límite y si ese límite se supera las cargas podrán pasar a través de ellos. Un campo eléctrico muy fuerte puede ocasionar que esto suceda y es justamente lo que pasa durante el fenómeno del cual estamos hablando. El aire es un dieléctrico, pero ante las condiciones extremas que suceden en este caso, no puede soportar y las cargas eléctricas del plasma se transfieren a través de este generando una descarga, que ocasiona la emisión de calor y la Luz de Terremoto que tanto nos sorprende.

 

Debemos aclarar que no todas las rocas poseen las características necesarias para que se produzca una Luz de Terremoto, siendo el basalto y el gabro las mejores candidatas de acuerdo a los lugares donde existen testimonios respecto a este fenómeno.

 

Algo importante a mencionar es que estás luces pueden generarse tanto en el lugar del sismo como a kilómetros de este, puesto que durante los instantes en que existen las condiciones de plasma, las cargas eléctricas pueden recorrer grandes distancias.

 

Una situación más a considerar es la posibilidad de que se generen estas luces con movimientos que no produzcan terremotos y que estas incluso puedan generarse antes de que un sismo ocurra o se perciba como tal, dando pie a que quizás en el futuro con mejores investigaciones y técnicas de análisis más avanzados, pueda emplearse el estudio del transporte de cargas en rocas como una herramienta de predicción y prevención de terremotos, pero aún falta mucho camino por recorrer para llegar a este punto.

 

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Fuentes: 

https://pubs.geoscienceworld.org/ssa/srl/article-abstract/85/1/159/349010/Prevalence-of-Earthquake-Lights-Associated-with?redirectedFrom=fulltext

https://www.nationalgeographic.com/science/article/140106-earthquake-lights-earthquake-prediction-geology-science

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