La materia Oscura podría no existir

 

Las observaciones astronómicas comenzaron con Galileo mirando a través de su telescopio hacia los grandes planetas gaseosos y las manchas solares que a la larga provocaron que perdiera la vista.

Posteriormente las observaciones de Tycho Brahe fueron el fundamento para que Kepler formulara sus leyes que unidas con aquellas de Newton explicaban con total fiabilidad el sistema solar.




En el siglo pasado con el desarrollo de telescopios más potentes se comenzó a ver más allá de nuestro sistema solar. El estudio del movimiento de las galaxias arrojó un resultado que sorprendió a toda la comunidad científica. Se sabía que la velocidad de rotación de los cúmulos estelares estaba relacionado con la cantidad de materia que contenían, pero las mediciones arrojaban velocidades superiores respecto al contenido de materia que se estimaba en cada una de ellas.

La respuesta a este inconveniente fue formular la existencia de otro tipo de materia, que no era detectable en el espectro de luz visible: la materia oscura.

Aun cuando la materia oscura no puede ser observada directamente sus efectos gravitacionales si se pueden corroborar en fenómenos tales como las lentes gravitacionales.




Sin embargo, aún no se sabe que es la materia oscura. Se han postulado partículas, objetos opacos como planetas gaseosos o estrellas enanas marrones e incluso posibles influencias gravitacionales de otros universos, aunque esto último suena demasiado aventurado. A pesar de ello ninguna de las posibilidades anteriores ha podido ser confirmada.

Por otro lado nuevas mediciones podrían indicar que la materia oscura que se supone existe en las galaxias en realidad no exista. Un estudio realizado por Stacy McGaugh, jefe del departamento de astronomía la Universidad Case Western Reserve, en 153 galaxias espirales e irregulares muestra que la velocidad de rotación corresponde a su contenido de materia estimado.

¿Pero cómo puede ser esto diferente a las mediciones hechas el siglo pasado por astrónomos tan reconocidos como Vera Rubin?  La diferencia radica en el tipo de luz que se usa para estimar la cantidad de materia de la galaxia. Rubin y sus colegas usaban solo estimaciones de masa predichas a partir de la luz visible que las galaxias emitían.




Por su parte McGaugh ha utilizado las imágenes obtenidas por el telescopio espacial Spitzer de la NASA que están en el espectro cercano al infrarrojo. Según McGaugh la luz cercana al infrarrojo es más confiable que la luz en espectro visible.

Si esto se llega a confirmar por otros equipos, los modelos de la cosmología estándar deberán ser modificados puesto que todos incluyen la materia oscura como punto clave para su correcto funcionamiento.

¿Estaremos a punto de entrar a una nueva etapa en la cosmología? ¿Y si no hay materia oscura? ¿qué ocasiona los lentes gravitacionales? Grandes preguntas para los próximos tiempos se avecinan.




Con información de http://thedaily.case.edu/

 

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