El huracán hexagonal de Saturno

Como todos sabemos, en nuestro sistema solar existen dos tipos de planetas: Rocosos y gaseosos. Los planetas interiores Mercurio, Venus, Tierra y Marte tienen una superficie rocosa, mientras que los exteriores Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno no poseen superficie rocosa alguna.

Hasta aquí todos estamos enterados, pero quizás no todos pensemos en las implicaciones que esto representa. En la Tierra, por ejemplo, las corrientes de aire se mueven a través de la atmosfera y al aproximarse a la superficie se ven interrumpidas por sistemas montañosos, cambiando su dirección.

En cambio, planetas como Júpiter y Saturno, que no poseen una superficie rocosa, dan libertad a que los componentes de su atmosfera puedan fluir libremente, cruzando de extremo a extremo en cualquier patrón que resulte de acuerdo a su dinámica.

En 1980-81 la sonda espacial Voyager capturo las primeras imágenes de Saturno maravillando al mundo entero. Aparte de la majestuosidad del planeta de los anillos, nada más especial surgió a la vista de los investigadores entonces. No fue sino hasta 1988 que Godfrey hizo un mapeo polar a partir de un mosaico de fotos tomadas en el espectro visible por el Voyager que algo interesante surgió a la vista de todos: HABÍA UN HEXÁGONO EN EL POLO NORTE DE SATURNO.

A partir de aquí nuevas observaciones se hicieron para confirmar la estructura, valiéndose de los telescopios en Tierra y del telescopio espacial Hubble. En 2006  la sonda Cassini – Huygens tomó nuevas imágenes en el espectro infrarrojo y a partir de 2008, gracias a que comenzó a ser iluminado por la luz solar, ha sido observado por la estación espacial internacional (ISS).  Incluso, si ustedes son astrónomos aficionados y poseen un buen telescopio quizás puedan obtener algunas buenas fotografías desde sus casas.

Pero ¿qué es esa estructura Hexagonal en Saturno? Aunque nos parezca extraño, las estructuras hexagonales son más o menos comunes en todo el sistema solar e incluso en ciertas galaxias, de hecho algunos huracanes en la Tierra desarrollan patrones poligonales dentro del ojo de la tormenta.

En la Atmosfera de la Tierra y de ciertos planetas existen corrientes de gases llamados Jetstreams (corrientes de chorro) que son corrientes de vientos máximos que varían de acuerdo a las estaciones del año.  También existen ondas atmosféricas (Rossby waves) que son resultado de la rotación y la fuerza de coriolis en los planetas.

El gran hexágono de Saturno se cree es resultado de ambos fenómenos en la atmosfera de Saturno. Sus medidas son descomunales, posee 30 000 km de diámetro (el diámetro de la Tierra es de 12 750 km aproximadamente), corrientes promedio de 120 metros por segundo y rota con un periodo de 10 h 39m 23s. Posee además un vórtice que produce movimiento ciclónico lo que ha llevado a la idea de que se pueda tratar de un inmenso “huracán”.

¿Y por qué tiene una forma hexagonal? La hipótesis más aceptada es que la forma se debe a un gradiente latitudinal en la velocidad de los vientos atmosféricos de Saturno. ¿Eh? ¿qué es eso? Bueno un gradiente en física nos indica la dirección de máximo cambio de algo, lo que quiere decir que, para nuestro caso, los vértices del hexágono se forman debido a un cambio drástico en la velocidad de la corriente de los vientos, esto es, dos jetstreams con distintas velocidades chocan en un punto determinado, dando como resultado un cambio en la dirección y velocidad del nuevo jetstream, lo que provoca la formación de los vértices del hexágono.

Vaya estructuras peculiares nos presenta el universo ¿no creen? ¿Qué otras formas extrañas encontraremos mientras más nos adentremos en las exploración espacial? Ya quiero averiguarlo.

Con información de NASA.

Datos obtenidos de:

Saturn’s Polar Atmosphere

Kunio M. Sayanagi, Kevin H. Baines, Ulyana A. Dyudina, Leigh N. Fletcher, Agustin Sánchez-Lavega, Robert A. West

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